Comer en exceso durante la Navidad y sus consecuencias

Somos muchos los que nos atiborramos en las cenas de Nochebuena, Nochevieja, las comidas de Navidades, Año Nuevo y Reyes. Una fiesta intensa que se llena de excesos durante dos semanas. El cuerpo recibe toda esta cantidad de comida y bebida de forma extraña, ya que no lo hemos acostumbrado a un ritmo lleno de calorías durante más de 10 días seguidos.

Puede que los que menos cambios perciban sean las personas que tienden a excederse en varias épocas del año. Esto no es necesariamente positivo, ya que es importante cuidarse durante todo el año, pero especialmente en las festividades que sirven para darnos un capricho, que nunca viene mal, pero bajo control y con mesura.

Comer en exceso durante la Navidad y sus consecuencias

¿Por qué comemos en exceso en Navidad?

Los científicos han estado trabajando durante décadas para tratar de explicar por qué comemos en exceso. Sin embargo, no es del todo un misterio, ya que según la publicación Psychology Today, “comer en exceso es habitual y conductual”. Tal vez no sea algo exclusivo de la Navidad, aunque es un hecho que se trata de una época en la que se acentúan las comilonas.

Erma Levy, dietista investigadora del MD Anderson Cancer Center de la Universidad de Texas, ha subrayado que “tu cerebro tarda unos 20 minutos en enviar una señal al estómago para hacerte saber que estás lleno”. Esto significa que comemos en exceso cuando continuamos comiendo más allá de este punto de saciedad. Es importante saber parar, sin esperar a que nos duela la barriga.

Por otro lado, comer en exceso puede ser un comportamiento aprendido que algunas personas utilizan como mecanismo para lidiar con emociones como la tristeza, la decepción o la frustración. Así mismo, Psychology Today explica que comer en exceso puede deberse a una adicción a ciertos alimentos. En este caso, destacan algunos snacks dulces, salados o crujientes, que pueden desencadenar antojos que, si se satisfacen, producen una euforia similar a una droga.

Se trata de un comportamiento que tiende a repetirse, dando como resultado un patrón de comer en exceso. Para frenar este tipo de conducta puedes acudir a un especialista que te ayude a controlar la ansiedad. Los suplementos alimenticios también pueden ser una buena opción a la hora de reducir el apetito por lo dulce.

La conexión entre el cerebro y la digestión

Una razón por la que comemos en exceso es porque la comida puede estimular el sistema de recompensa en nuestro cerebro. Además, el Instituto Médico Bariátrico de Texas cita otras tres posibles razones para comer en exceso:

  • Privación: Si estás siguiendo una dieta que es demasiado restrictiva o te obligas a saltarte comidas, podrías correr peligro de comer en exceso, hay que prestar especial atención a los atracones, que muchas veces por seguir dietas estrictas y llegar a pasar hambre.
  • Consumo de alcohol: Una investigación encontró que dos tercios de las mujeres estudiadas eran más sensibles al olor de los alimentos después de consumir alcohol y, posteriormente, comían más en el almuerzo.
  • Estrés: Aumenta la producción de cortisol del cuerpo, una hormona que puede aumentar tu apetito y provocar que comas en exceso.

En resumen, lo más preocupante es que comer en exceso puede estar relacionado con un trastorno alimentario. Atracones, comer repetidamente grandes cantidades de comida, perder la sensación de control y un largo etcétera de ejemplos que demuestran cómo nuestro cerebro también dirige la digestión.

Las consecuencias de comer en exceso

Comer demasiado puede causar sobrepeso u obesidad. Esto, a su vez, puede aumentar el riesgo de cáncer y otros problemas de salud. Además, si comes en exceso con frecuencia, el proceso digestivo será más lento, por lo que los alimentos permanecerán en el estómago durante más tiempo, haciendo crecer las posibilidades de que se conviertan en grasa.

Por otra parte, comer demasiado puede interrumpir tu sueño, haciendo que aumenten las dificultades para dormir. El reloj circadiano se encarga de controlar los ciclos de sueño, también permite que tus niveles de hormonas del sueño y del hambre aumenten y disminuyan a lo largo del día. Por lo tanto, comer en exceso puede alterar este ritmo, dificultando el sueño durante la noche.

Consejos y conclusiones

  • Come con sensatez. Presta atención al tamaño de las porciones y mantente alejado de los alimentos procesados ​​que se comen en exceso.
  • Llénate de frutas y verduras frescas, cuya fibra puede ayudarte a sentirte lleno.
  • Evita distracciones mientras estás comiendo: ver la televisión o usar dispositivos electrónicos. Debes concentrarte en la comida para ser consciente de cuándo estás lleno.
  • Come despacio y deja el tenedor entre bocado y bocado. Este hábito hará que sea más fácil darte cuenta de cuándo estás satisfecho.
  • Bebe agua antes, durante y después de las comidas.
  • Planifica las comidas. Un diario de alimentos puede ayudarte a hacer un seguimiento de los hábitos positivos y negativos.

Referencias

Volkow ND, Wang GJ, Fowler JS, Logan J, Jayne M, Franceschi D, Wong C, Gatley SJ, Gifford AN, Ding YS, Pappas N. «Nonhedonic» food motivation in humans involves dopamine in the dorsal striatum and methylphenidate amplifies this effect. Synapse. 2002 Jun 1;44(3):175-80.

Lenoir M, Serre F, Cantin L, Ahmed SH. Intense sweetness surpasses cocaine reward. PLoS One. 2007 Aug 1;2(8):e698.

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