Que hacer cuándo estamos pasando por un período fuerte de estrés

Si estas pasando por un período de estrés laboral o tienes mucho que estudiar debido a la inminente llegada de los exámenes, y sientes que  necesitas concentrarte mejor, creemos que te podemos ayudar a  conseguirlo con nuestros consejos. El primer paso para lograr el 100% de tu capacidad mental pasa por una  dieta sana y equilibrada, ya que una buena alimentación puede marcar la  diferencia entre un buen trabajo y un trabajo brillante. Lo importante es  aprender a distribuir las comidas a lo largo del día porque el cerebro  necesita glucosa continuamente para mantenerse activo, de modo que no  podemos pasar demasiadas horas sin comer nada.

Lo más eficaz es distribuir los alimentos en 5 comidas diarias: 3 principales (desayuno,  almuerzo y cena) y 2 más ligeras (media mañana y merienda). Introducir  una mayor variedad de alimentos en tu dieta habitual también te ayudará a  conseguir todos los nutrientes que tu cerebro necesita para mantenerse ágil  y con capacidad de concentración.

Descansar lo suficiente es necesario. Dormir 8 horas cada día y hacer un  poco de ejercicio también va a contribuir a que tu mente esté más  despierta, así como buscar ratitos de descanso intelectual a lo largo del día  para dar pequeños respiros al cerebro.

¿Cómo obtener el máximo rendimiento intelectual?
Sobre todo aplicarnos calidad y orden. Durante las épocas de máximo  rendimiento intelectual una alimentación desequilibrada puede repercutir  negativamente en la capacidad de concentración y aprendizaje. De lo que  se trata, principalmente, es de mejorar la calidad y el orden de las comidas.

Desayuno: se debe preparar con cereales integrales (pan, cereales, mueslin,  tostadas, etc.), 1 ración de lácteos (queso, leche, yogures, kéfir, cuajadas) o  batidos y postres de soja enriquecidos con calcio, y fruta fresca rica en  vitamina C antioxidante (naranjas, mandarinas, Kivis, piña, limones, etc.).  A media mañana: se puede combinar 1 lácteo bajo en grasa con pequeñas  cantidades de cereales (cereales, pan tostadas), o con 1 pieza de fruta  fresca, o con unos frutos secos (3-4 nueces o 6-7 almendras).

En las comidas principales debe haber:
Raciones moderadas de hidratos de carbono de absorción lenta: cereales, pan, legumbres, arroz, pastas, patatas, etc., pero tienen que ser integrales  porque conservan más cantidad de nutrientes y fibra.

Pequeñas raciones de proteínas: pescados, huevos, carne, aves, legumbres,  frutos secos y lácteos bajos en grasa. Además, el pescado azul y los frutos  secos (con moderación) son las mejores opciones para alimentar nuestro  cerebro por ser alimentos más ricos en ácidos grasos polinsaturados omega  3 y omega 6.

Cantidades abundantes de verduras, combinando las frescas y las  cocinadas, que constituirán la mayor aportación de minerales, vitaminas y  fibra de la dieta.

1 pieza de fruta o 1 yogur (en total se aconsejan unas 2 o 3 raciones de
ambos al día).

1 cucharada de aceite de oliva virgen (en total se recomiendan 2 o 3  cucharadas al día por su riqueza en ácido oleico (ácido graso  monoinsaturado) y por su contenido en vitamina E antioxidante).

FUENTE:  http://remedios-caseros.biz/category/vitaminas-dietas-y-orden-alimenticio

 

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